ACERCA DE LA EXHIBICIÓN

     

    Louis Kahn (1901-1974) fue uno de los arquitectos más influyentes del siglo XX. Con sus complejas composiciones espaciales y su dominio coreográfico de la luz, Kahn creó edificios de una belleza arcaica y un poderoso simbolismo universal. Su obra tuvo un fuerte impacto sobre muchos de sus contemporáneos y sirve, aún hoy, de modelo y punto de comparación para los arquitectos.
   
     El reconocimiento que ha recibido Kahn se debe a un pequeño número de edificios erigidos durante un periodo de tan sólo 25 años. Mientras que sus primeras obras se centraron en la construcción de viviendas y la planificación urbana de Filadelfia, su ciudad natal, comenzó a ganarse un reconocimiento a nivel mundial hacia fines de la década de 1950 como arquitecto de edificios públicos. Kahn diseñó museos, laboratorios, escuelas, iglesias, sinagogas e incluso un parlamento nacional. Durante mucho tiempo trabajó exclusivamente en Estados Unidos; sin embargo, sus obras posteriores adquirieron una dimensión cada vez más internacional. En consecuencia, dos de sus proyectos más importantes fueron ejecutados en la India y en Bangladesh: el Instituto Indio de Administración de Ahmedabad (1962-74) y el edificio de la Asamblea Nacional de Daca (1962-83).

    La exposición presenta la obra de Kahn en seis temáticas centrales que también reflejan su desarollo cronológico: de su papel pionero en el estudio de la ciencia y la ingeniería a su reinterpretación de la historia de la arquitectura; de sus diseños de viviendas para Pensilvania a su inclusión de la naturaleza y el paisaje como elementos arquitectónicos fundamentales; y de sus inicios como urbanista en Filadelfia a su interés en la función pública y la responsabilidad social de la arquitectura, cuya culminación vemos expresada en Daca. 

    Kahn se consideraba parte de una tradición que entendía la arquitectura no sólo como un medio para satisfacer necesidades utilitarias, sino también como un instrumento de especulación artística y una manera de contemplar la naturaleza, la historia y la comunidad humana. En el mundo actual, donde la construcción se encuentra cada vez más subordinada a las estrategias de marketing y la especulación financiera, Kahn nos recuerda la antigua importancia de la arquitectura como expresión de la conciencia universal de la humanidad.